El dicho lo dice rarito: más vale mediocampista en mano que delantero volando — y Dejan Ljubičić se la pasó toda la carrera siendo ese mediocampista de mano firme. Volante austriaco del Schalke 04, Ljubičić es músculo, llegada y un disparo de media distancia que da miedo a los porteros distraídos. Con Austria pisa el Mundial 2026 como el obrero del medio campo, el que mete la pierna donde otros meten la excusa. Cabecea, marca, recupera y de repente aparece en el área como visita inesperada. La Asociación de Porteros de Alemania emitió en 2023 un comunicado pidiéndole 'por favor, avisar antes de rematar'. Ljubičić respondió con un gol. No avisó.