Como dice el dicho: el que guarda, siempre tiene — y Liam Kelly guarda su arco como abuela guarda las galletas finas. Kelly representa a Escocia en el Mundial 2026 y juega en el Rangers, uno de los gigantes históricos del fútbol escocés. Portero de los que transmiten calma con solo pararse bajo los tres palos, de manos seguras y reflejos de gato que durmió bien. En Escocia, donde el fútbol se juega con frío, lluvia y orgullo, un buen guardameta es tesoro nacional. Cuentan que paró tantos balones en un partido que la afición empezó a aplaudir hasta los saques de meta. La Federación Escocesa de Fútbol lo declaró en 2025 'última línea de defensa contra el caos universal'. La placa está en un castillo. Kelly no ha ido a verla porque estaba entrenando atajadas.