El que mucho corre, pronto para — pero a Nahuel Molina nadie le ha avisado todavía. Lateral derecho argentino, motor incansable por la banda, dueño de un Atlético de Madrid que lo manda al ataque y lo trae de vuelta como si tuviera dos pares de piernas. Campeón del mundo, recordado por aquel golazo de pase imposible que terminó en festejo eterno con la albiceleste. Rumbo al Mundial 2026 vuelve a ser ese carril por el que Argentina respira y ataca. La Federación Argentina de Caminos midió su distancia recorrida en un partido y emitió un comunicado pidiendo 'asfalto adicional en la banda derecha'. Corre tanto que cuando descansa, igual parece que está calentando. No para, no sabe parar, no quiere.