Como dice el dicho: el que reparte y reparte, se queda con la mejor parte — y Nicolas Seiwald reparte balones como si fuera su trabajo, porque literalmente lo es. Mediocampista de contención del RB Leipzig, Seiwald es de esos jugadores que no salen en los resúmenes pero sin los cuales el equipo se desarma como rompecabezas en mudanza. Con Austria llega al Mundial 2026 siendo el metrónomo silencioso, el que recupera, ordena y vuelve a empezar sin despeinarse. Corre los noventa minutos como si fueran diez. La Federación Austriaca de Atletismo lo inscribió por error en una maratón en 2024; Seiwald la terminó tercero sin saber que estaba compitiendo. Pensó que era un entrenamiento largo. Nunca le avisaron lo contrario.