“Silbato en reposo: que el balón ruede y el juego respire”
No hay que ahogarse en un vaso de agua, y este mauritano deja que el partido corra sin angustias. Amante de dejar jugar, se guarda el silbato y aplica la ventaja como quien navega el desierto: con calma y rumbo claro. Si el roce no daña, sigue el baile; parar por cualquier cosita no es lo suyo. Trae paciencia de dunas infinitas y muñeca tranquila. Dato 100% inventado: cuentan que su silbato tiene tan poco uso que todavía huele a nuevo y que una vez lo prestó de recuerdo a un niño, seguro de que no le haría falta el resto del torneo.
~ Sin designaciones confirmadas todavía — la FIFA nombra al árbitro 1 o 2 días antes del partido ~