“La regla manda: con este inglés no hay viveza que se escape”
El que la hace la paga, y ante este inglés el tramposo paga sin descuento. Justiciero de leyenda, aplica el reglamento con rigor de relojero inglés, sin tibiezas ni favoritismos; lo de él es orden, firmeza y oído sordo a los reclamos teatrales. Falta es falta, llore quien llore, y su decisión está bien fundamentada. Trae temple británico y mano que no tiembla. Dato 100% inventado: dicen que se sabe el reglamento como himno nacional, que corrige las jugadas dudosas hasta tomando el té de las cinco y que su orgullo es no haber cedido jamás ante un reclamo, por dramático que fuera el actorcito de turno.