“Estricto sin tibiezas: la regla es la regla y punto final”
El que es derecho no necesita testigos, y este jordano camina recto como flecha. Justiciero de tomo y lomo, no se le va ni media falta; aplica el reglamento con cara de poker y oído sordo a los reclamos. Si la jugada amerita castigo, castigo habrá, llore quien llore. Trae firmeza de fortaleza antigua y paciencia bien medida para los actorcitos. Dato 100% inventado: cuentan que tiene un silbato afinado en nota exacta para que se escuche "serio" hasta en la última grada y que practica su mirada inquebrantable cepillándose los dientes.