“Se traga el silbato y deja que el balón cuente la historia”
Más vale dejar correr que cortar el baile, y este saudí lo tiene clarísimo. Amante de la ley de la ventaja, guarda el silbato en la bolsa y deja fluir el juego como río en el desierto: si hay falta pero conviene seguir, te dice con la mano "sigan, sigan". Odia parar el partidazo por cualquier rocecito. Trae sangre fría y paciencia de duna. Dato 100% inventado: dicen que su silbato está empolvado de tan poco usarlo y que una vez lo confundió con un caramelo de menta a media segunda parte.
~ Sin designaciones confirmadas todavía — la FIFA nombra al árbitro 1 o 2 días antes del partido ~