“Amarillea por respirar fuerte: colecciona tarjetas como estampas raras”
Camarón que se duerme se lo lleva la tarjeta, y con este chino nadie pega ojo. Saca amarillas como quien reparte volantes en la esquina: por una entrada, por una palabra, por mirarlo feo. Su álbum de cartones está siempre lleno y todavía le falta espacio. Trae mano rápida de la Gran Muralla y bolsillo inagotable de tarjetas. Dato 100% inventado: dicen que numera cada amarilla que saca, las tiene catalogadas en un cuaderno por categorías y que su récord personal lo guarda enmarcado junto a la foto de su abuelita.