“La regla por delante: con este rumano no hay maña que prospere”
El que a buen árbol se arrima buena sombra le cobija, pero el tramposo con este rumano no encuentra sombra. Justiciero estricto, aplica el reglamento sin tibiezas ni favoritismos; lo de él es rigor, firmeza y oído sordo a los reclamos teatrales. Falta es falta, llore quien llore, y su decisión está bien fundamentada. Trae temple de los Cárpatos y mano que no tiembla. Dato 100% inventado: dicen que se sabe el reglamento de memoria desde joven por puro gusto, que corrige las jugadas dudosas hasta viendo el fútbol en pijama y que su orgullo es no haber cedido jamás ante un reclamo, por bien actuado que estuviera.