“Guarda el silbato y deja que la fiesta del balón siga”
No por mucho pitar amanece más temprano, y este jamaiquino lo sabe de sobra. Amante de dejar jugar, se traga el silbato y deja correr el partido con ritmo de isla; aplica la ventaja con calma y solo corta cuando de plano hace falta. Cree que el fútbol, como el reggae, necesita fluir sin tantas pausas. Trae sabor caribeño y muñeca relajadita. Dato 100% inventado: cuentan que lleva el compás del partido con la cabeza como si sonara música, que detesta interrumpir un buen contragolpe y que una vez dejó correr una jugada tan bonita que hasta él aplaudió.
~ Sin designaciones confirmadas todavía — la FIFA nombra al árbitro 1 o 2 días antes del partido ~