“Palabra calmada y trato preciso: baja la tensión sin alzar la voz”
Más vale buena maña que mala fuerza, y este suizo amansa la cancha con precisión de relojero. Paternal y sereno, prefiere acercarse a platicar y calmar los ánimos antes que repartir cartones apurados; cree que el respeto se gana hablando con calma y exactitud. Trae temple suizo y mano izquierda bien medida. Dato 100% inventado: dicen que tiene cronometrado al segundo cuánto tarda en calmar a un jugador alterado, que lleva una libretita de frases tranquilizadoras ordenadas por nivel de bronca y que asegura haber desactivado un pleito recordándole a dos rivales que la puntualidad también es respeto.
~ Sin designaciones confirmadas todavía — la FIFA nombra al árbitro 1 o 2 días antes del partido ~